viernes, 1 de junio de 2012
lunes, 28 de mayo de 2012
"Rumba de las madres" de Rosa Zaragoza
Mi abuela parió a mi madre.
Mi madre me parió a mí.
Todas paren en mi casa,
yo también quiero parir.
Yo quiero parir tranquila,
que nadie me meta prisas,
que mi chico esté conmigo,
por si hay lágrimas o risas.
Mi mamá me mima ma, mímame mamá, mamá.
Mi mamá me mima ma, mímame mamá, mamá.
Si pides, yo te doy teta;
Si lloras, te cojo en brazos;
Que gusto darte un abrazo
y llevarte en bicicleta.
María no tiene niños,
pero ella también es madre:
envuelve con su cariño
a quien se pone delante.
Mi mamá me mima ma, mímame mamá, mamá.
Mi mamá me mima ma, mímame mamá, mamá.
Tu quieres una mamá
y yo quiero tener hijitos;
muy pronto te iré a buscar
pa poder vivir juntitos.
Amatxik ama erditu zuen.
Amak ni erditu zuen.
Etxeko emakumeek erditzen dute,
nik ere erditu nahi.
Mi mamá me mima ma, mímame mamá, mamá.
Mi mamá me mima ma, mímame mamá, mamá.
Miña avoa pariu miña nai.
Miña nai pariume a min.
Todas paren na miña casa,
eu tamben quero parir.
L’àvia va parir ma mare.
Ma mare em va parir a mi.
Totes pareixen a casa,
jo també vull parir.
Mi mamá me mima ma, mímame mamá, mamá.
Mi mamá me mima ma, mímame mamá, mamá.
Música y letra Rosa Zaragoza
Mi madre me parió a mí.
Todas paren en mi casa,
yo también quiero parir.
Yo quiero parir tranquila,
que nadie me meta prisas,
que mi chico esté conmigo,
por si hay lágrimas o risas.
Mi mamá me mima ma, mímame mamá, mamá.
Mi mamá me mima ma, mímame mamá, mamá.
Si pides, yo te doy teta;
Si lloras, te cojo en brazos;
Que gusto darte un abrazo
y llevarte en bicicleta.
María no tiene niños,
pero ella también es madre:
envuelve con su cariño
a quien se pone delante.
Mi mamá me mima ma, mímame mamá, mamá.
Mi mamá me mima ma, mímame mamá, mamá.
Tu quieres una mamá
y yo quiero tener hijitos;
muy pronto te iré a buscar
pa poder vivir juntitos.
Amatxik ama erditu zuen.
Amak ni erditu zuen.
Etxeko emakumeek erditzen dute,
nik ere erditu nahi.
Mi mamá me mima ma, mímame mamá, mamá.
Mi mamá me mima ma, mímame mamá, mamá.
Miña avoa pariu miña nai.
Miña nai pariume a min.
Todas paren na miña casa,
eu tamben quero parir.
L’àvia va parir ma mare.
Ma mare em va parir a mi.
Totes pareixen a casa,
jo també vull parir.
Mi mamá me mima ma, mímame mamá, mamá.
Mi mamá me mima ma, mímame mamá, mamá.
Música y letra Rosa Zaragoza
martes, 22 de mayo de 2012
13 consejos para que fracase tu lactancia materna del blog alternativo
1. No te informes sobre el tema
Es importante informarse sobre el destino de vacaciones, modelo de coche, marca de cosmética y cualquier aspecto de nuestra sociedad tecnológica, pero sobre cómo amamantar a tus hijos,posturas para evitar grietas y asegurar una buena toma, qué es la lactancia a demanda, cómo son los ciclos de sueño de los lactantes, cuáles son las necesidades de los bebés mamíferos, etc. ¡No por Dios, eso se debe llevar en los genes!
2. Delega las decisiones en 1 solo profesional y nos busques ayudas ni apoyos
Si el pediatra/enfermera/farmaceútico u otro profesional te dice que hay que complementar con biberones o cambiar a lactancia artificial porque el bebé no gana peso, tienes poca leche, mastitis, etc. ACATA su decisión sin cuestionarla aunque tu no quieras eso.
Para operarte la rodilla, la nariz, elegir un vestido o restaurante, reparar el coche en el mecánico CONTRASTAMOS criterios, pedimos una 2ª y 3ª y 10ª opinión, buscamos a los verdaderos expertos y guías que nos informen bien, pero en la lactancia juégatela a una ficha y no busques ayuda y asesoramiento en los grupos de apoyo a la lactancia.
3.No te esfuerces
En este sociedad materialista y consumista, el esfuerzo se deja para el trabajo fuera de casa donde está bien visto sudar más de 10 horas, para adelgazar o castigarse en el gimnasio, para escalar una montaña el fin de semana, pero ¿esforzarnos para superar las dificultades que podría suponer la crianza de un bebé o entregarnos a ello? ¿Dónde se ha visto que dediquemos energía y tiempo a algo INVISIBLE, no remunerado, infravalorado y que se considera innecesario?
Lo intangible, los cuidados a las personas no tienen valor en el mercado…
4. Déjate influenciar por la publicidad y los medios de comunicación
Los juguetes, la publicidad, las campañas estatales de conciliación y todo el inconsciente colectivo del último medio siglo potencia, presiona y reproduce la cultura del biberón que genera beneficios millonarios y dependencia de las familias. Amamantar es un acto relegado a los libros de anatomía con la puntilla de “y cuando no se puede, …”
5. Considera que eres imperfecta
Pero si les pasa a casi todas las mujeres: tu madre no pudo amamantar (razón indefinida), tu hermana no tenía leche o era aguada, a tu abuela se le cortó la leche por un susto, tu vecina tenía unas grietas inhumanas, tu compañera de trabajo tenía pezones invertidos, fue imposible y además se le juntó con la depre …
Efectivamente más del 70% de las madres tienen un grave defecto de fábrica que la ciencia no ha explicado. Es increíble que la humanidad haya sobrevivido hasta hoy con lactancia exclusiva durante millones de años sin existir Nestlé y cía, increíble…
Al parecer la Naturaleza es una chapucera, además de misógina, porque el 99’999999% de los corazones, hígados, riñones y penes funcionan pero los pechos femeninos sólo generan problemas, dolor, amargura y culpa cuando se pretenden usar fisiológicamente y no para hacer topless en la playa u otros usos eróticos.
Si hubiera oficinas para demandarla…
6. Pretende usar todos los artilugios que te han regalado
Son super chulos: biberones, limpia biberones, esterilizadores, tetinas antireflujo y poli-funciones, muestras de leche hipervitaminadas, termos, bolsos de diseño para meter todo eso…
Como dicen que hay que invertir más de 6.000 euros el primer año de vida de un bebé, tenemos muchos artilugios que normalmente nos regalan y nos da mucha pena no usarlos. Es de desagradecidas y ya que los tenemos tan a mano…
En cambio, la lactancia es AUSTERA, poco glamourosa y no necesita accesorios que nos permitan proyectar inconscientemente en el consumo todo lo que no damos piel con piel.
7. Opta por separarte de tu bebé desde que nace
Tenemos vidas con agendas apretadas e incompatibles con la presencia de un bebé y éste no las puede alterar sino que se debe adaptar. Queremos volver a la “normalidad” cuanto antes, como si nada hubiera pasado, porque para nuestra sociedad, parir es una actividad más a encajar con todo lo demás, pero no una vivencia trascendental en si misma que nos podamos permitir vivir en toda su intensidad. Por eso algunas ministran vuelven a trabajar a los 5 días de la cesárea…
Además, cualquier otra persona puede alimentar y cuidar a un bebé. En cambio, la lactancia obliga a tener a tu hijo siempre cerca de ti como si fuéramos canguras.
8. Cree que la lactancia es incompatible con el trabajo
Esto lo sabe todo el mundo, como la OMS recomienda 6 meses de lactancia exclusiva (y hasta mínimo los 2 años complementaria) pero la baja de maternidad remunerada en España es de menos de 4 meses, por matemática pura hay que destetar a los bebés a los 3 meses para que se acostumbren. La vida es dura para todos y cuando antes lo sepan, mejor…
Como cumplimos el punto 1 de no estar bien informadas, no sabemos que lactancia y trabajo externo es perfectamente compatible extrayéndonos leche (si queremos) o con lactancia mixta, o después de los 6 meses con alimentación complementaria.
El resto de las madres no occidentales del planeta pueden trabajar y criar, y durante toda la historia así ha sido, pero ellas no son nada progres y no están liberadas, claro… El sistema neoliberal y nuestros horarios y espacios de trabajo son el summum de la calidad de vida de las mujeres…
9. Se igualitaria al 100% y defiende que el padre alimente a su bebé
Faltaba más, más de 100 años de luchas para alejarnos del yugo doméstico y ser iguales que los hombres en todo para ahora optar por esta DISCRIMINACIÓN NATURAL y usar nuestros pechos nosotras solas, dejando a los excluidos papis sin nada que hacer en la crianza de sus hijos.
10. Piensa exclusivamente en el bebé y no en ti misma
Considera que la lactancia es un SACRIFICIO que debemos hacer por todas las defensas inmunológicas al bebé y un acto de altruismo y no pienses en ti, en tu salud, tu placer y tu poder.
A más mártires nos sintamos, menos dura la lactancia…
11. Percibe la lactancia como antifeminista
Las campañas prolactancia son neomachistas y retrógadas porque buscan que la mujer vuelva a la opresión patriarcal y sacarla del mundo laboral externo (1, 2, 3, 4 y 5).
Amamantar, centrar tu energía, tu talento y tu tiempo en la crianza de tus hijos es realmente retroceder y un flaco favor al colectivo de las mujeres obreras del mundo.
Pensando esto, no aguantas ni el calostro…
12. Ten prejuicios
La lactancia es cosa de gitanas y de mujeres africanas de esas que llevan a sus hijos en una tela encima todo el día. Las pobres no pueden comprar un Bugaboo de 1.100 euros ni leche enriquecida con probióticos.
La lactancia nos acerca a las VACAS, un animal, un ser inferior y des-intelectualizado que hace las cosas por instinto (algo terrible) y no por decisión personal.
13. Se conformista y sumisa con la cultura dominante
Es lo que hay, sólo el 30% de las madres en España llegan a los 6 meses de lactancia exclusiva. La mayoría de familias son usuarias de leche artificial más allá de los primeros meses y casi todas después del primer año.
Dar el biberón es lo “normal”, más fácil, lo que todo el mundo sabe usar y prescribir.
Ir contracorriente, en este y cualquier aspecto, es incómodo, nos obliga a informarnos y contradecir en muchas ocasiones a quienes nos rodean, figuras de autoridad incluidas.
¿Merece la pena ser una madre insumisa y sortear obstáculos?
Para ver el artículo completo: http://www.elblogalternativo.com/2010/10/20/13-consejos-para-que-fracase-tu-lactancia-materna-y-la-replica/
lunes, 21 de mayo de 2012
Averiguando sobre la Vitamina K
¿Cuáles son las desventajas, daños o inconvenientes de la inyección de Vitamina K que se le coloca a los bebés?
Hay una polémica enorme sobre la necesidad de la Vitamina K. El riesgo principal es que el bebe sufra un hemorragia intracraneal por falta de la vitamina. Entre las hemorragias hay tipos diferentes. Una se llama “early onset” (temprana) y otra “late onset” (tardía). Cuando descubrieron la posibilidad de conexión entre la falta de vitamina K y las hemorragias había muchas reacciones diferentes. Unos doctores/hospitales/ciudades/países (y lo digo porque las reacciones si varían por tantos factores) inyectan a todos los bebés, otros no inyectaran nadie, otras decidieron la administración según factores de riesgo del bebe (prematuro, con mucha intervención en el parto, mama tomando medicamentos durante el embarazo).Mucha gente piensa, “es nada más una inyección y tiene tanta beneficios… ¿por qué no?”. En 1992 una investigación de Golding descubrió que la incidencia de cáncer en los niños que han recibido la vitamina K por administración de la inyección fue más grande. En 1998 otra investigación descubrió una incidencia más alta de leucemia. Digo “administración por la inyección” para distinguir de la “administración oral” que no fue relacionada que un incremento en el cáncer. El “inconveniente” de la administración oral es que implica 2 visitas más con el proveedor de la salud para que el niño/a tenga una dosis adecuada. Hay que decir que nunca replicaron los resultados de Golding pero si fue suficiente para plantear muchas dudas sobre el procedimiento. Conozco personalmente de pediatras y parteras que no usan ni una ni otra forma de la vitamina K. Hay profesionales que dicen que el problema de falta de vit K en los bebes no es debido a la escasas reservas de la vitamina en la leche materna sino a causa de poco acceso de los bebes a sus mamas para mamar a demanda y la falta de la iniciación temprana de la lactancia y poco acceso al calostro. Hay otros que dicen que el problema de cáncer y leucemia es debido a las practicas de dar leche artificial llena con vitamina K adicional a bebes que ya han recibido la inyección contribuyendo a un exceso de la vitamina.
Joni Nichols. Comadrona.
FUENTE: www.elpartoesnuestro.es
Hay una polémica enorme sobre la necesidad de la Vitamina K. El riesgo principal es que el bebe sufra un hemorragia intracraneal por falta de la vitamina. Entre las hemorragias hay tipos diferentes. Una se llama “early onset” (temprana) y otra “late onset” (tardía). Cuando descubrieron la posibilidad de conexión entre la falta de vitamina K y las hemorragias había muchas reacciones diferentes. Unos doctores/hospitales/ciudades/países (y lo digo porque las reacciones si varían por tantos factores) inyectan a todos los bebés, otros no inyectaran nadie, otras decidieron la administración según factores de riesgo del bebe (prematuro, con mucha intervención en el parto, mama tomando medicamentos durante el embarazo).Mucha gente piensa, “es nada más una inyección y tiene tanta beneficios… ¿por qué no?”. En 1992 una investigación de Golding descubrió que la incidencia de cáncer en los niños que han recibido la vitamina K por administración de la inyección fue más grande. En 1998 otra investigación descubrió una incidencia más alta de leucemia. Digo “administración por la inyección” para distinguir de la “administración oral” que no fue relacionada que un incremento en el cáncer. El “inconveniente” de la administración oral es que implica 2 visitas más con el proveedor de la salud para que el niño/a tenga una dosis adecuada. Hay que decir que nunca replicaron los resultados de Golding pero si fue suficiente para plantear muchas dudas sobre el procedimiento. Conozco personalmente de pediatras y parteras que no usan ni una ni otra forma de la vitamina K. Hay profesionales que dicen que el problema de falta de vit K en los bebes no es debido a la escasas reservas de la vitamina en la leche materna sino a causa de poco acceso de los bebes a sus mamas para mamar a demanda y la falta de la iniciación temprana de la lactancia y poco acceso al calostro. Hay otros que dicen que el problema de cáncer y leucemia es debido a las practicas de dar leche artificial llena con vitamina K adicional a bebes que ya han recibido la inyección contribuyendo a un exceso de la vitamina.
Joni Nichols. Comadrona.
FUENTE: www.elpartoesnuestro.es
viernes, 18 de mayo de 2012
En el trabajo...
Hace un par de días que vengo recolectando en mi mente frases imperdibles de madres compañeras de trabajo.
-Mis hijos ya dan por sentado que yo les haga cosas ricas para comer y les dé sorpresas. Y nunca me lo agradecen. No debería ser así.-
-Yo quisiera que mi hijo cada tanto me agradezca algo de lo que hago.-
-Un sopapo a tiempo…-
Las dos primeras son parecidas... Qué pienso yo? Yo pienso que bajo ningún punto de vista deberíamos esperar las gracias de nuestros hijos. Les dije “Entonces ellos deberían esperar las gracias al hacer la tarea de la escuela o lavarse los dientes” Y su respuesta fue “Pero es lo que corresponde que hagan”. Pues entonces considero que corresponde a nosotras que mimemos a nuestros hijos, que les hagamos las comiditas ricas que les gusta comer, que les lavemos y planchemos la ropa, que les preparemos un lindo baño de agua caliente y esencia de lavanda, que los tapemos cuando se destapan a mitad de la noche, que les limpiemos las manos después de comer, que les abrochemos los cordones de las zapatillas, que dejemos de ver la novela para ver a Piñón Fijo o cualquier otro dibujito, que los abracemos fuerte cuando se caen del tobogán, que los cuidemos del sol y los mosquitos, dormir sentadas con ellos a upa con tal de que duerman sin tos, que les compremos hojas de colores y plasticolas con brillitos, que les prestemos la agenda para que la llenen de sellitos de las princesas, que entren al baño sin avisar, que nos babeen, que coman a upita, que tomen mucha teta, y más y más… y todo SIN AGRADECER. Simplemente porque se lo merecen!
No espero que mi hija me agradezca nada de lo que hago por ella, porque lo hago por amor y porque ella se lo merece y seguro se merece aún más. Mi hija no será mal educada por esto… Al contrario. Sabe que de mamá puede esperar todos estos mimos y diferenciar que otras personas no tienen porqué dárselos… Mi hija, cuando sea grande, no va a esperar que su hij@, su jefe, su novi@, su amig@ le reconozca o le agradezca. Porque ella va a hacer todo por amor sin esperar nada a cambio. Porque ya recibió mucho cariño de la persona que más debía dárselo, MAMÁ… Todas estas mamás que esperan de sus hijos un reconocimiento, un agradecimiento, son mamás que están haciendo “pedidos desplazados”. No le corresponde a su hijo inflarle el ego. Esa era tarea de su propia madre en todo caso. No nos pongamos en un lugar infantil. Ya fue. Ya crecimos. Ahora somos mamis y papis que trajimos niños a este mundo para AMARLOS.
Y así llego a la tercer frase: “Un sopapo a tiempo…”. Un clásico, no? En casa para nada estamos de acuerdo. A mí me pegaron mucho de chiquitita (y no tan chiquita) y la verdad es que es muy feo. No quiero que mi hija me obedezca ni me tema. No podría soportar esos ojitos tan dulces mirándome mientras le pego… No puedo imaginármelo! Qué logramos con eso? Qué el niño no vuelva a hacer aquello que no queremos que haga? No lo creo… Creo en respetar los deseos de mi hija, en pensar primero que alguna razón tuvo para hacer lo que estaba haciendo y creo en el diálogo. Más bien diría UNA CONVERSACIÓN A TIEMPO siempre da sus frutos.
-Mis hijos ya dan por sentado que yo les haga cosas ricas para comer y les dé sorpresas. Y nunca me lo agradecen. No debería ser así.-
-Yo quisiera que mi hijo cada tanto me agradezca algo de lo que hago.-
-Un sopapo a tiempo…-
Las dos primeras son parecidas... Qué pienso yo? Yo pienso que bajo ningún punto de vista deberíamos esperar las gracias de nuestros hijos. Les dije “Entonces ellos deberían esperar las gracias al hacer la tarea de la escuela o lavarse los dientes” Y su respuesta fue “Pero es lo que corresponde que hagan”. Pues entonces considero que corresponde a nosotras que mimemos a nuestros hijos, que les hagamos las comiditas ricas que les gusta comer, que les lavemos y planchemos la ropa, que les preparemos un lindo baño de agua caliente y esencia de lavanda, que los tapemos cuando se destapan a mitad de la noche, que les limpiemos las manos después de comer, que les abrochemos los cordones de las zapatillas, que dejemos de ver la novela para ver a Piñón Fijo o cualquier otro dibujito, que los abracemos fuerte cuando se caen del tobogán, que los cuidemos del sol y los mosquitos, dormir sentadas con ellos a upa con tal de que duerman sin tos, que les compremos hojas de colores y plasticolas con brillitos, que les prestemos la agenda para que la llenen de sellitos de las princesas, que entren al baño sin avisar, que nos babeen, que coman a upita, que tomen mucha teta, y más y más… y todo SIN AGRADECER. Simplemente porque se lo merecen!
No espero que mi hija me agradezca nada de lo que hago por ella, porque lo hago por amor y porque ella se lo merece y seguro se merece aún más. Mi hija no será mal educada por esto… Al contrario. Sabe que de mamá puede esperar todos estos mimos y diferenciar que otras personas no tienen porqué dárselos… Mi hija, cuando sea grande, no va a esperar que su hij@, su jefe, su novi@, su amig@ le reconozca o le agradezca. Porque ella va a hacer todo por amor sin esperar nada a cambio. Porque ya recibió mucho cariño de la persona que más debía dárselo, MAMÁ… Todas estas mamás que esperan de sus hijos un reconocimiento, un agradecimiento, son mamás que están haciendo “pedidos desplazados”. No le corresponde a su hijo inflarle el ego. Esa era tarea de su propia madre en todo caso. No nos pongamos en un lugar infantil. Ya fue. Ya crecimos. Ahora somos mamis y papis que trajimos niños a este mundo para AMARLOS.
Y así llego a la tercer frase: “Un sopapo a tiempo…”. Un clásico, no? En casa para nada estamos de acuerdo. A mí me pegaron mucho de chiquitita (y no tan chiquita) y la verdad es que es muy feo. No quiero que mi hija me obedezca ni me tema. No podría soportar esos ojitos tan dulces mirándome mientras le pego… No puedo imaginármelo! Qué logramos con eso? Qué el niño no vuelva a hacer aquello que no queremos que haga? No lo creo… Creo en respetar los deseos de mi hija, en pensar primero que alguna razón tuvo para hacer lo que estaba haciendo y creo en el diálogo. Más bien diría UNA CONVERSACIÓN A TIEMPO siempre da sus frutos.
LOS NIÑOS VINIERON A ESTE MUNDO PARA SER AMADOS.
COMO MAMÁ ME SIENTO EN EL DEBER DE
MOSTRARLES A MIS HIJAS LO QUE ES EL AMOR.
LAMENTABLEMENTE,
EL MUNDO YA SE ENCARGARÁ DE MOSTRARLES LAS COSAS FEAS…
jueves, 17 de mayo de 2012
Desde que soy mamá - Carnaval de blogs
"Desde que soy madre" es un carnaval de blogs organizado por El Mundo de Yolizca y Maternidad Continuum que pretende ver de forma positiva lo que las mujeres aprenden a hacer gracias a la maternidad y que antes no hacían.
DESDE QUE SOY MAMÁ...
...veo el mundo con otros ojos.
...conecto con los niños de otra manera.
...me siento más respetuosa.
...he podido perdonar y seguir adelante.
...me he encontrado con mi propia sombra, ha sido duro pero he salido airosa.
...soy más paciente.
...soy fan de la teta!
...me conecté con muchas mamás hermosas que me acompañan día a día.
...he aprendido mucho acerca de los nacimientos.
...compré muchos libros sobre maternidad y otras cositas.
...dejaría todo sólo para estar con mi hija.
...formé una familia hermosa.
...aprendí a cambiar pañales, aguantar fiebres y a tolerar el olor de la sopa.
...soy FELIZ!!!
viernes, 4 de mayo de 2012
La madre que no tuve, la madre que no tengo y la madre que quiero ser.
Ayer me dieron los resultados de los análisis de sangre. Toxoplasmosis, sigue negativa. Glucemia, valor normal 80. Hemoglobina 11,1. Mi obstetra se cree que tomo hierro, pero no lo hago. Tomo espirulina y me cuido con las comidas mucha hoja verde, vitamina C (tomate, morrón, limón), lentejas y arroz integral, etc. Estaba ansiosa por saber si estaban bien los resultados. Mi partera, Sil, había quedado en llamarme a la noche. Mientras me comía las uñas le escribí a mi amiga Flor quien tuvo un embarazo con glóbulos rojos bajos y sabía que podía calmar un poco mi ansiedad.
Mientras tanto, cena familiar. Mi madre acota que cuando las embarazadas tienen anemia se pueden desangrar durante el parto y es muy peligroso. En ese momento el comentario no me hizo nada. Yo tenía la cabeza en otra cosa. Además que haber hecho terapia me ayudó a desconectarme de esas cosas/comentarios… Unos minutos después (¿para qué esperar?) me dice si alguna vez había escuchado que a las mujeres con sobrepeso se les adelanta el parto. Estoy tan sana mentalmente (gracias Laura Gutman!) que me reí y le dije que no podía creer que María haya llegado a la semana 40…
Llama mi partera. ALEGRÍA. LUZ. ENTUSIASMO. Me aconseja sobre un tema que habíamos estado hablando y se compromete (y cumple) a mandarme un mail con información. Le paso los valores de los resultados de los análisis y me felicita, me dice que están muy bien. Yo FELIZ! Súper contenta, orgullosa. No se me iba la sonrisa de la cara.
Más tarde, en casa, María y Matías dormían. Y ahí me cae la ficha. Sí, puedo tratar de ser “buena” y pensar que mi vieja habla así por algún miedo que pueda llegar a tener. Pero una persona adulta no plantea así sus miedos. Si son miedos por mí, por mi parto, es una manera muy infantil y dolorosa de exponerlos… Puedo entender que mi mamá es la que es y no hay otra. Es así porque tuvo una infancia complicada. Y lloro porque yo también tuve una infancia jodida. Y lloro porque no tengo lo que quisiera tener: UNA MAMÁ COMPAÑERA. Me costó encontrar el calificativo adecuado y me quedo con ese: COMPAÑERA. Me duele, sí. Y por más que haya hecho terapia y ya lo tenga bastante cocinado cada tanto duele. No puedo negarlo. Y lloré. Lloré la mamá que no tengo. Una mamá que me agarre la mano y me diga “SÉ QUE VOS PODÉS PARIR EN TU CASA”. No tengo eso, pero tengo tantos ángeles a mi alrededor haciéndome compañía, haciéndome el aguante, creyendo que soy valiente, alentándome… No me puedo quejar. Soy muy afortunada!!!
Entonces pienso si podré ser mejor mamá para María. Y creo que todos los días hago mi mayor esfuerzo. Y me propongo acompañarla en todo lo que se proponga y pienso en cosas grandes como viajes o carreras universitarias. Después pienso qué podría hacer desde lo pequeño… Y encuentro recuerdos que me hacen ver que soy compañera de sus aventuras, de sus “ideas locas” y veo que ella lo valora. Recuerdo que algunos días antes de irse a bañar mi hija me decía “Un día me voy a meter con la ropa” y yo lo dejaba pasar. Creo que pasaron 2 o 3 días y le dije “Bueno”. Se le iluminó la cara!! Era toda luz. La sonrisa de oreja a oreja. Creo que me miró como pensando “Es una joda, Ma??”. Ella no lo podía creer. Y la dejé. La ACOMPAÑÉ. Estaba feliz! Lo hizo una o dos veces más. No lo volvió a pedir… Yo lloro un poco más. Soy feliz acompañando a mi hija en estas cosas. Parece una pavada pero para ella fue EL MUNDO. Esa es la mamá que quiero ser, esa es la mamá que mi nena se merece…
Espero poder ser lo que mis hijas necesiten ayer, hoy y mañana, de acá a la eternidad.
Mientras tanto, cena familiar. Mi madre acota que cuando las embarazadas tienen anemia se pueden desangrar durante el parto y es muy peligroso. En ese momento el comentario no me hizo nada. Yo tenía la cabeza en otra cosa. Además que haber hecho terapia me ayudó a desconectarme de esas cosas/comentarios… Unos minutos después (¿para qué esperar?) me dice si alguna vez había escuchado que a las mujeres con sobrepeso se les adelanta el parto. Estoy tan sana mentalmente (gracias Laura Gutman!) que me reí y le dije que no podía creer que María haya llegado a la semana 40…
Llama mi partera. ALEGRÍA. LUZ. ENTUSIASMO. Me aconseja sobre un tema que habíamos estado hablando y se compromete (y cumple) a mandarme un mail con información. Le paso los valores de los resultados de los análisis y me felicita, me dice que están muy bien. Yo FELIZ! Súper contenta, orgullosa. No se me iba la sonrisa de la cara.
Más tarde, en casa, María y Matías dormían. Y ahí me cae la ficha. Sí, puedo tratar de ser “buena” y pensar que mi vieja habla así por algún miedo que pueda llegar a tener. Pero una persona adulta no plantea así sus miedos. Si son miedos por mí, por mi parto, es una manera muy infantil y dolorosa de exponerlos… Puedo entender que mi mamá es la que es y no hay otra. Es así porque tuvo una infancia complicada. Y lloro porque yo también tuve una infancia jodida. Y lloro porque no tengo lo que quisiera tener: UNA MAMÁ COMPAÑERA. Me costó encontrar el calificativo adecuado y me quedo con ese: COMPAÑERA. Me duele, sí. Y por más que haya hecho terapia y ya lo tenga bastante cocinado cada tanto duele. No puedo negarlo. Y lloré. Lloré la mamá que no tengo. Una mamá que me agarre la mano y me diga “SÉ QUE VOS PODÉS PARIR EN TU CASA”. No tengo eso, pero tengo tantos ángeles a mi alrededor haciéndome compañía, haciéndome el aguante, creyendo que soy valiente, alentándome… No me puedo quejar. Soy muy afortunada!!!
Entonces pienso si podré ser mejor mamá para María. Y creo que todos los días hago mi mayor esfuerzo. Y me propongo acompañarla en todo lo que se proponga y pienso en cosas grandes como viajes o carreras universitarias. Después pienso qué podría hacer desde lo pequeño… Y encuentro recuerdos que me hacen ver que soy compañera de sus aventuras, de sus “ideas locas” y veo que ella lo valora. Recuerdo que algunos días antes de irse a bañar mi hija me decía “Un día me voy a meter con la ropa” y yo lo dejaba pasar. Creo que pasaron 2 o 3 días y le dije “Bueno”. Se le iluminó la cara!! Era toda luz. La sonrisa de oreja a oreja. Creo que me miró como pensando “Es una joda, Ma??”. Ella no lo podía creer. Y la dejé. La ACOMPAÑÉ. Estaba feliz! Lo hizo una o dos veces más. No lo volvió a pedir… Yo lloro un poco más. Soy feliz acompañando a mi hija en estas cosas. Parece una pavada pero para ella fue EL MUNDO. Esa es la mamá que quiero ser, esa es la mamá que mi nena se merece…
Espero poder ser lo que mis hijas necesiten ayer, hoy y mañana, de acá a la eternidad.
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